Los precios relativos de
las monedas, como en cualquier mercado, fluctúan de
acuerdo a las leyes de oferta y demanda. Estas
igualmente están expuestas a un sin número de
variables macroeconómicas y especialmente a
políticas monetarias de los países involucrados.
Entre las principales variables que afectan el
mercado se cuentan las tasas de interés, pues estas
definen que moneda reditúa más valor que su relativa
(o con quien se compara). La balanza comercial de
los países y su correspondiente flujo de dinero. Su
situación fiscal, su productividad, nivel de empleo
etc.
Hay dos maneras principales para analizar a los
mercados financieros:
El análisis fundamental.- Basado en movimiento
originados por noticias o acontecimiento y eventos y
resultados económicos.
El Análisis técnico.- Usa precios históricos
para predecir movimientos futuros, con la ayuda
mayoritariamente del uso y estudio de elementos
gráficos.
La validez de cada uno de estos sistemas a sido un
punto de debate frecuente entre los analistas de los
mercados diferentes mercados financieros.
En el mercado cambiario del Forex varios estudios
llegaron a la conclusión de que el análisis
fundamental era más efectivo para predecir las
tendencias a largo plazo (más de un año), mientras
que el análisis técnico era más conveniente para
períodos de tiempo más cortos (0-90 días). Para los
períodos de entre 3 meses y un año se sugirió que la
combinación de ambos enfoques era lo más indicado.
Es importante tener en cuenta ambas estrategias, ya
que el análisis fundamental puede explicar los
movimientos del análisis técnico tales como las
rupturas o el cambio de rumbo de las tendencias. El
análisis técnico puede explicar el análisis
fundamental, especialmente en mercados tranquilos,
que causa resistencia en tendencias o movimientos
inexplicables.
De este modo, los operadores con una inclinación
técnica prestan atención a las reuniones del banco
central, toman en cuenta los informes sobre empleo y
prestan atención a las últimas cifras de la
inflación. De manera similar, los operadores
inclinados hacia el análisis fundamental con
frecuencia intentan calcular los niveles de soporte
superior e inferior, y determinan el porcentaje de
formaciones de retroceso.
Los factores fundamentales y técnicos son
indudablemente esenciales para determinar la
dinámica cambiaria. Sin embargo existen dos factores
adicionales que son primordiales para entender los
movimientos a corto plazo en el mercado. Éstos son
las expectativas y el sentimiento.
Las expectativas se forman antes de la publicación
de estadísticas económicas y datos financieros.
Prestar atención solamente a las cifras publicadas
no es suficiente para captar el curso futuro de una
moneda.
Sin embargo, las expectativas pueden ser sustituidas
por el sentimiento de mercado. Esta es la actitud
preponderante del mercado respecto de un tipo de
cambio; la que podría ser un resultado del cálculo
económico total respecto del país en cuestión.
Una divisa puede subir frente a otra porque los
inversores piensan que van a subir en un futuro, o
bajan porque piensan que van a bajar.
A partir de la interpretación de los datos
económicos del entorno, así como de los de la propia
divisa, y la combinación de conclusiones racionales
e intuitivas, los inversores se crean sus propias
expectativas.
Y lo que los inversores tratan de hacer es
adelantarse al mercado, ni más ni menos. Si el
mercado pensara lo mismo que ellos, no existiría un
recorrido en los precios, éstos ya incorporarían las
expectativas citadas, y no habría margen de
beneficio.
La cuestión, pues, es ganar al mercado,
anticipándose al mismo. Para ello hay que leer las
señales del entorno, del propio mercado financiero y
antes que las lean los demás, y hay que acertar en
la dirección de los cambios futuros.
Pero, ¿quien actúa e interviene operando en los
mercados? ¿Son todos los inversores iguales? No. Hay
grandes inversores institucionales, y hay pequeños
inversores privados. Los primeros mueven grandes
sumas de dinero, suelen invertir a largo plazo, y se
mueven principalmente en base al análisis de la
evolución de los fundamentos económicos (los datos),
y menos por impresiones subjetivas o emociones,
aunque éstas también cuentan. Son los que realmente
influyen en las cotizaciones. Los pequeños
inversores tienden a invertir de un modo más
emocional y con un horizonte más de corto plazo, y
su influencia en los precios es, lógicamente, menor.
Es decir, es principalmente la racionalidad la que
mueve las cotizaciones a largo plazo.
Profundizando un poco más, ¿en base a qué deciden
sus inversiones en forex los pequeños inversores?
Lo que está claro es que éstos no son capaces de
ponerse a calcular los valores intrínsecos de las
compañías cotizadas. Sólo los grandes inversores,
con analistas profesionales y gran cantidad de
información tanto técnica como sobre todo
fundamental, pueden ponerse a calcular el valor
intrínseco de una divisa.
Los inversores privados mayoritariamente especulan
con el precio, y actúan por intuición. No pueden
calcular el valor sino estiman o intuyen las futuras
cotizaciones del valor de las divisas.
¿De qué parten los pequeños inversores privados? De
los consejos de los profesionales, más o menos
estereotipados, y de la información económica
general, que interpretan mejor o peor. Con todo ello
establecen su propia pauta de actuación, y ordenan
sus operaciones.
Se suelen dejar llevar por la opinión más o menos
general, aunque siempre presumen que ellos están
mejor informados que los demás. Es la esencia del
proceso de inversión, que ya hemos dicho que exige
adelantarse a los demás, y acertar en la dirección,
lo que hace presumir que se dispone de mejor
información que los otros. O de que se sabe
interpretarla mejor que los demás.