El precursor del
análisis fundamental fue Benjamin Grahan, cuya
escuela de pensamiento se impuso entre todos los
gestores de inversión de los años cincuenta y
sesenta. La ciencia de Grahan consistía en el
llamado "Security Analysis", análisis de valores, y
buscaba entender y valorar las empresas a partir de
sus datos contable - financieros.
La escuela de Grahan trabajaba con una serie de
ratios típicos que facilitaban la valoración de las
empresas. Argumentos tales como "Comprar un valor
cuando cotice por debajo del 50% de su fondo de
maniobra y venderlo cuando supere el 100%", eran
razonamientos muy corrientes en aquella época.
Actualmente, al existir diversos sectores
económicos, no se puede hablar de reglas generales,
ya que los criterios generales de valoración y
análisis no pueden aplicarse de forma global a todos
los valores. Por ejemplo, no es posible aplicar los
mismos criterios a la empresas de servicios
públicos, que a las eléctricas, bancos,
inmobiliarias o una empresa industrial. Por esta
razón no es posible hablar de un análisis
fundamental general, sino mas bien se "submetodologias"
en función del sector que se pretenda analizar.
En el mercado de las divisas (forex) el análisis
fundamental se concentra en las teorías financieras
y económicas, así como también en los desarrollos
políticos, para determinar las fuerzas de la oferta
y la demanda de divisas. Comprende la revisión de
los indicadores macroeconómicos, los mercados de
valores y las consideraciones políticas (éstas
últimas influyen en la confianza en los gobiernos y
el clima de estabilidad de los países). Entre los
indicadores macroeconómicos más importantes destacan
las tasas de crecimiento, las mediciones del
Producto Interior Bruto, los tipos de interés, la
inflación, la tasa de desempleo, la masa monetaria,
las reservas de divisas extranjeras y la
productividad.
En ocasiones, los gobiernos intentan influir en las
fuerzas del Mercado interviniendo para evitar que
sus divisas se aparten de los niveles deseados. Las
intervenciones en el Mercado Forex son realizadas
por los bancos centrales y pueden tener un impacto
notable, si bien temporal. En efecto, un banco
central puede entrar en el Mercado Forex como un
inversor más, comprando o vendiendo su divisa frente
a otra, o bien involucrarse en una intervención
coordinada con otros bancos centrales para producir
un efecto mucho más pronunciado. Alternativamente,
algunos países influyen sobre las cotizaciones
simplemente dejando entrever la posibilidad de una
intervención, o amenazando con una.
El Mercado Forex recoge las
expectativas que los inversores tienen sobre la
evolución de los precios de las divisas. Los
factores macroeconómicos, las noticias respecto a
una divisa, o los sucesos que ocurren en el país de
dicha divisa son determinantes en la evolución de su
cotización. Los inversores buscan constantemente
pistas en los datos macroeconómicos para predecir el
comportamiento de las divisas y adelantarse al
Mercado. Sin embargo, muchas veces, cuando salen,
las noticias ya están "descontadas" por el Mercado y
no producen el efecto esperado. De ahí el popular
consejo: "Compra con el rumor y vende con la
noticia".
Los Gobiernos publican con una
periodicidad establecida la evolución de sus
principales variables macroeconómicas. Los
inversores en el Mercado Forex se anticipan a éstas
con sus propias estimaciones, y los precios de las
divisas incorporan estas expectativas. Cuando se
publica un dato que no coincide con el consenso del
Mercado, se producen movimientos bruscos que pueden
originar fuertes plusvalías.
Principales indicadores en el análisis fundamental
en el forex:
1. Crecimiento de la economía
Los gobiernos suelen publicar trimestralmente la
cifra de crecimiento del Producto Interior Bruto
(PIB). Es una variable fundamental, ya que es la
medida más global de una economía. En ciclos
económicos expansivos de crecimiento, existe una
mayor renta disponible que a su vez implica un mayor
consumo y ahorro. Por otra parte, las empresas se
ven favorecidas por el incremento del consumo
privado y de la inversión. Sin embargo, un exceso en
crecimiento podría traducirse en tensiones
inflacionistas y subidas de tipos de interés. En
principio, un PIB más alto del previsto empujará la
cotización de la divisa del país al alza, mientras
que un PIB menor la empujará a la baja.
2. Evolución de los precios: Inflación
La apreciación o depreciación de una divisa frente a
otra se ve neutralizada por un cambio en el
diferencial de los tipos de interés. En principio,
las divisas con tipos de interés más altos se
aprecian debido a la contención futura de la
inflación y a la mayor rentabilidad que ofrece dicha
divisas. Esta variable macroeconómica se sigue mes a
mes. Un IPC mayor del previsto empujará al tipo de
cambio al alza, mientras que si es menor de lo
previsto lo empujará a la baja.
Es un indicador difícil de prever. Tiene un peso
político importante y una repercusión inmediata en
el nivel de renta disponible y consumo de las
familias. Si los datos del empleo no agrícola son
mayores que los estimados, ello empujará la
cotización de la divisa del país al alza en relación
al resto de las divisas. Si la Tasa de Paro es menor
que la estimada, ello favorecerá una apreciación de
la divisa del país. Y lo mismo ocurre con el
indicador de las “Ganancias Horarias”.
4. Balanza de Pagos
Idealmente, el nivel de equilibrio de una cotización
es aquel que produce un saldo de la Cuenta Corriente
estable. Un país con un déficit comercial
experimentará una reducción de sus reservas de
divisas, lo cual, en última instancia ,disminuye
(deprecia) el valor de su divisa. Una divisa más
barata hace que las exportaciones del país sean más
accesibles en el exterior, al mismo tiempo que
encarece las importaciones. Después de un período
intermedio, las importaciones se ven reducidas,
mientras que las exportaciones aumentan,
estabilizándose de esa forma la Balanza Comercial y
la divisa hacia el equilibrio.
5. Flujo de capital
El flujo de capital mide el importe neto de una
moneda que está siendo comprada y vendida debido a
inversión de capital. Un balance positivo del flujo
de capital implica que la entrada de capital del
extranjero de inversiones físicas o de cartera
exceda la salida de capital. Un balance negativo de
flujo de capital indica que hay más inversiones
físicas o de cartera realizadas por inversionistas
locales que por inversionistas extranjeros.
El flujo de capital puede ser clasificado en tres
categorías:
Flujo Físico:
El flujo físico de capital se divide típicamente en
tres categorías:
Inversión extranjera directa – constituye una
inversión extranjera completamente nueva.
Sociedad Conjunta – una sociedad entre una entidad
extranjera y una local.
Acuerdos de licencias con terceros – La compra de
aplicaciones patentadas de software, procesos
comerciales y marcas.
Es importante observar el flujo físico, ya que
representa los cambios subyacentes en la presente
actividad de inversión física. Este flujo varía en
respuesta a los cambios de la salud financiera y
oportunidades de crecimiento de cada país. Los
cambios en las leyes locales que estimulan la
inversión extranjera, también ayudan a promover el
flujo físico.
Flujo de Cartera:
Mercados de valores:
Las evolución de las monedas está demostrando cada
vez en mayor medida una fuerte correlación con los
mercados de activos, en particular con las acciones.
A medida que la tecnología facilita la transferencia
de capital, invertir en los mercados globales de
acciones se ha hecho más factible. Por consiguiente,
un mercado accionario en alza en cualquier parte del
mundo sirve como una oportunidad ideal para todos
los inversionistas, sin importar la ubicación
geográfica. Como resultado, se ha desarrollado una
fuerte correlación entre el mercado de acciones de
un país y su moneda. Si el mercado de acciones está
subiendo, las inversiones de dólares llegan para
aprovechar la oportunidad. Alternativamente, los
mercados de acciones bajistas tendrán inversionistas
locales vendiendo sus acciones de compañías que
cotizan en bolsa, sólo para aprovechar las
oportunidades de inversión en el extranjero.
En términos de fuerza relativa, la evidencia
histórica muestra que cuanto más fuerte sea el
desempeño del mercado de acciones de un país, más
fuerte será la valorización de su moneda.
La atracción de los mercados de capital sobre los
mercados de renta fija ha incrementado a través de
los años. Desde el principio de la década de los 90,
la proporción de las transacciones extranjeras de
los bonos del gobierno de los Estados Unidos
relacionada con las acciones de EE.UU. ha descendido
de 10:1 a 2:1. Como resultado, los operadores de
divisas siguen de cerca el mercado global de
acciones para predecir a corto y mediano plazo el
flujo de capital basado en acciones. Los índices de
acciones observados más comúnmente son: el Índice
Industrial Dow Jones (Dow), S&P 500, NASDAQ, NIKKEI,
DAX y FTSE.
Mercados de Renta Fija:
Así como el mercado de valores está correlacionado
con el movimiento de la tasa de cambio, lo mismo
ocurre con los Mercados de Renta Fija. En tiempo de
incertidumbre mundial, las inversiones de renta fija
pueden convertirse particularmente atractivas,
debido a las seguridad inherente que proporcionan.
Como resultado, las economías que se jacten de tener
las oportunidades más valiosas de renta fija
atraerán mayores acciones provenientes de
inversiones extranjeras; y naturalmente esto
requerirá primero comprar la moneda respectiva del
país.
El rendimiento a corto y largo plazo de los bonos de
gobiernos internacionales es un buen indicador del
flujo de capital de rentas fijas. Es importante
monitorear el spread diferencial entre los Pagarés
del Tesoro de EE.UU. a 10 años y los bonos
extranjeros. La lógica atrás de esto es que los
inversionistas extranjeros tienden a colocar sus
fondos en los países con los activos de más alto
rendimiento. Por lo tanto, si lo activos de EE.UU.
tiene uno de los rendimientos más altos, esto
alentará más inversiones en los instrumentos
financieros de EE.UU., beneficiando por lo tanto al
dólar estadounidense. Los inversionistas también
pueden utilizar los rendimientos a corto plazo como
ser los spreads en pagarés del gobierno a 2 años
para estimar el flujo a corto plazo de los fondos
internacionales. El rendimiento de los spreads
actuales es aproximado
Flujo de Comercio: Medición de Exportaciones vs.
Importaciones
El flujo del comercio es la base de todas las
transacciones internacionales. Así como el ambiente
de inversión de cualquier economía determinada
establece la valorización de su moneda, el flujo del
comercio representa el balance comercial neto de un
país. Los países que son exportadores netos, lo cual
quiere decir que exportan más a los clientes
internacionales de lo que importan de productores
internacionales, experimentarán un superávit
comercial neto. Aquellos países con un superávit
comercial neto están más propensos al aumento de la
valorización de su moneda ya que su moneda se compra
más de lo que se vende debido a la fuerte demanda
inherente de la moneda para propósitos comerciales.
Los países que son importadores netos – que quiere
decir que hacen más compras internacionales que
ventas internacionales – experimentan lo que se
llama un déficit comercial lo cual tiene el
potencial para producir un declive en el valor de la
moneda. Para formar parte del comercio
internacional, los importadores deben vender su
moneda para comprar mercancía o servicios.
Claramente, un cambio en el balance de pago tiene un
efecto directo en los niveles de la moneda. Por lo
tanto, es importante para los operadores mantenerse
al tanto de los datos económicos relacionados con
este balance y comprender las consecuencias de los
cambios en el balance de pago.